inveuro

Articulos de opinion (111)

Domingo, 24 Marzo 2013 20:05

Producto Híbridos. V el lagarto verde vuelve.

Publicado en Articulos de opinion Escrito por

El extraterrestre bien trajeado nos prometió un fabuloso producto de ahorro que gracias a su superior tecnología iba a arrasar entre los humanos.

La instrucción era clara había que vender preferentes (ojo al nombre) y sino colocar un mínimo de tanto a la semana.

En esa época este humilde terrícola era Director de una oficina de pueblo, de una entidad hoy nacionalizada y no entendía el producto o tal vez sí y por eso decía lo más educadamente posible que no tenía público objetivo para el mismo.

En el último ultimatum que me dió uno de esos seres superiores se lo coloque a uno de mis mejores y más adinerados amigos, se lo pedí como un favor y si los pierdes le dije, piensa que esos 1000 € podrás compensarlos fiscalmente o que ya los has ganado con las comisiones que te he quitado, etc,...

Mi amigo estuvo de acuerdo en regalar 1000 € pero obviamente dicho sacrificio no fué suficiente para los lagartos verdes y me fulminarón de mi responsabilidad por no ser capaz de vender prioritarios.

Ahora vuelven a la carga pués el polvo rojo se ha disipado y tienen otra misión, quieren convertir a los "titulares de productos híbridos" en accionistas.

Cual ejercito de lagartos extraterrestres prestos al control y a la dominación vuelven a requerir la ayuda de los humildes terrícolas ofreciéndoles tiempo de trabajo en una base cuya extinción está marcada por la nave nodriza llamada Bruselas.

Hace años la resistencia fracaso y no elimino a estos terribles lagartos, ahora que si somos conscientes de que nosotros "sus siervos" somos iguales a las víctimas no caeremos en la trampa, nos prometen un sitio a su lado, hacernos un hueco en su morada ancestral, pero ahora sabemos que sólo somos un útil instrumento que devorarán cuándo hayamos  cumplido la misión que nos han encomendado.

Ahora y ficciones aparte espero el reintegro total a todos los titulares de estos productos híbridos, espero que las instituciones tomen carta en el asunto apoyando desde la abogacía del estado una demanda colectiva contra las entidades que comercializarón estos productos y que también persiga la transparencia averiguando si hubo trato de favor a la contraparte vendedora.

Conclusión: Espero y deseo que como buena seríe todo termine reintegrando la totalidad del dinero invertido a las covayas terrícolas que como ciudadanos merecen y deben ser respetados.

 

Hace poco leí un titular dónde ensalzaban el éxito del auto-emprendimiento y de lo maravilloso que era vivir sin jefes, sin ataduras, sin horarios,...no sé si se piensan que somos tontos o que ¿?

Lo maravilloso es tener un horario, un jefe y un sueldo seguro a fin de mes lo otro o bien eres un fuera de serie y tienes un plan consistente o no te queda más remedio y tienes que apechugar y tirar para adelante.

No creo en los fuera de serie y si que creo que es fácil arruinarse persiguiendo cantos de sirena.

Creo que estamos abocados al autoempleo parcial, esto es, aunque trabajemos debemos saber gestionar nuestro capital y si conseguimos generar suficiente valor a nuestra capacidad de gestión y podemos permitírnoslo quizás en algún momento podamos vivir del rendimiento de nuestras inversiones recurrentes e imprimirlas un plus vía trading y/o gestión del riesgo.

Pasos a dar para evaluar si podemos vivir de la gestión de nuestro capital:

El primero sería definir nuestro Balance de situación actual y nuestra Cuenta de Pérdidas y Ganancias actual.

¿Que expectativas tienen?

En segundo lugar sería ver en función de nuestro capital actual que dinero necesito generar y con que recurrencia para vivir como quiero vivir.

¿Tengo el capital suficiente para vivir sólo de su gestión?

¿Cuánto dinero quiero ganar al mes o al año?

¿Cómo voy a conseguirlo?

Ahora vamos a suponer que queramos vivir del trading, ¿quién dijo miedo?

Así que imaginemos que decidimos dejar de trabajar (o lo deciden por nosotros) y que será el trading la forma en que vamos a ganar dinero para nosotros, teniendo el resto de gastos cubiertos, lo cual es mucho suponer pero bueno, vamos a ver que tendríamos que tener en cuenta:

En primer lugar elaborariamos un Plan de Negocio para uno mismo ya que soy jefe-empleado-padre-esposo-amigo,...

El objetivo es ver si sería viable, lo cual impica que ser trader consiste en asumir riesgos en función de probabilidades y que no existe un 100% de garantías de éxito.

Otra vez preveemos gastos: servicio de datos, suministros, mantenimiento de equipos informáticos, formación,...

Preevemos imprevistos: cambio de ordenador, adquisición de portatil, móvil, seguros, enfermedades, pérdida de ingresos recurrentes (como el empleo de la pareja o de un piso que tengamos en alquiler,...)

Ingresos: en función de la operativa si es intradiaria imaginemos cuanto queremos ganar diariamente, imaginemos cuanto arriesgamos, pensemos cómo, cuanto, cuándo y dónde vamos a operar,...

En segundo lugar debemos consensuar una rutina con el mercado, con nosotros mismos y nuestro entorno.

Lo primero que deberíamos preguntarnos es si hoy deberíamos operar, si estamos dispuestos física y mentalmente para un día de trading ¿?

A continuación procederiamos a dividir nuestro tiempo en fracciones más manejables asignando funciones a las mismas:

Preparación: noticias, hechos relevantes del día, revisión de operaciones, selección de mercados,...

Protocolos de inversión: ¿por qué voy a abrir tal o cual posición?, ¿qué espero obtener?, ¿qué riesgo voy a asumir?, ¿dónde me voy a salir si pierdo?, ¿dónde voy a salir si gano?,...

Revisión de posiciones cerradas.

¿He cumplido el plan?, ¿Cómo voy?, ¿Es sostenible?, ¿Soy feliz?

Las 2 últimas preguntas son fundamentales en mi Plan de Negocio ahora bien cada Plan debe ser único.

La experiencia debe pulir, modificar y/o cambiar el Plan si fuese necesario, hay un dicho que a proposito dice “El plan inicial no fué seguido sin embargo resulto fundamental”.

Un abrazo a tod@s> y mucho ánimo!!!

 

 

Lunes, 25 Febrero 2013 10:31

Realidad

Publicado en Articulos de opinion Escrito por

despidosLa realidad se puede pintar -la pueden pintar quienes la pintan-, verde, rosa azul o amarilla, pero la realidad es única: es esta.

Hace un par de días, cuando entraba en la Facultad, me encontré con una alumna que cursó Ingeniería Industrial hace un año. Ex alumna mía en la asignatura de ‘Economía’, le pregunté que estaba haciendo ahora, a qué se dedicaba, y nos pusimos a charlar.

Está bien, trabajando en Francia, en una compañía proveedora del sector del automóvil, y está en una línea de futuro que ya es presente: en logística. Aún se halla en prácticas, y me dijo que está aprendiendo mucho; pero, persona inquieta, ya está buscando otros horizontes. Y sobre eso me habló, y a través de eso me mostró un fragmento de realidad.

Está en conversaciones con una empresa. Proceso de selección kilométrico. Sesenta entrevistas. Finalmente sólo dos candidatos, y la entrevista final: los dos cara a cara con el  entrevistador.

El conductor les dice que se presenten. Mi ex alumna dice lo que es y lo que está haciendo. El otro candidato también: ingeniero de caminos con cuatro años de experiencia profesional activa.

La realidad pueden pintarla verde, rosa azul o amarilla, pero lo único cierto es que la oferta de trabajo es superior a la demanda, muy superior, a todos los niveles. Punto.

Jueves, 07 Febrero 2013 10:44

Hipocresía (con todas las letras)

Publicado en Articulos de opinion Escrito por

dilemaConocerán la noticia: el Departamento de Justicia de USA va a poner en marcha una macrodenuncia contra Standard & Poor’s. Supongo que su base será la de maquinación (no creo que se llegue a ‘conspiración’) para alterar artificialmente el precio de las cosas, en este caso los activos financieros que la agencia calificaba.

El título que encabeza el texto de hoy ni es exagerado, ni es agresivo, es real. Y es repugnante que sigan utilizándose procedimientos como este contra S&P, y lo es más en un país que se precia de ser una de las cunas de la moderna democracia. Este hecho recuerda otro que tuvo lugar en los finales de la Guerra Civil que en ese país tuvo lugar y que un film cuenta muy bien: “The Conspirator” (Robert Redford, 2010). Uno tiende a pensar que cosas como esas ya no pasan, pero parece que sí.

Ya lo hemos comentado otras veces; vamos otra más. Tras el cataplum de la burbuja puntocom y con el modelo ya prácticamente agotado, había que poner en marcha algo que hiciese reanudar el crecimiento, pero de forma potente, exponencial, salvaje. Tenía que ser un procedimiento que catapultase las cifras de negocio hasta niveles nunca vistos, que generase en los mercados una orgia de transacciones que disparase los beneficios y ganancias y que extendiese hasta el último rincón la euforia. Y se encontró en forma de unos activos empaquetados en los que podía encontrarse absolutamente de todo, incluso la mierda más hedionda.

Claro que para que esos activos circulasen tenían que cumplir dos condiciones: quienes los compraban (para volver a venderlos inmediatamente), 1) tenían que saber que eran seguros y 2) tenían que saber que eran valiosos. Fíjense en que no tenían que saber que eran buenos, eso a nadie le importaba un bledo. Para lo primero se rescató un instrumento de la Depresión usado por los ayuntamientos para colocar la escasa deuda que emitían: los CDSs; para lo segundo se utilizaron a las agencias de calificación.

El papel de las agencias era muy simple: debían decir que algo que alguien vendía era valioso porque alguien que lo compraba precisaba saber que lo era ya que a continuación iba a vendérselo a otro, que a su vez precisaba saber que valía mucho porque quien se lo iba a comprar necesitaba saber que mucho valía. Si el activo empaquetado, valorado, vendido y comprado era en sí mismo valioso, o no, ¡A NADIE LE IMPORTABA!. Lo único importante era tener un papel el que estuviesen impresas tres Aes. Na-da-más.

¿‘¡Qué horror!’ dicen Uds.?. ¡Qué va!. El objetivo estaba en hacer negocio, porque el negocio era sinónimo de crecimiento, de auge, y todo el mundo quiso participar de aquel auge, y quien más quería que aquel auge continuase, continuase y continuase eran las mismas autoridades financieras y los mismísimos Gobiernos. Aunque todos los responsables de los departamentos regulatorios del planeta me jurasen sobre una Biblia del siglo XIV que no sabían nada en absoluto de aquel proceso no me lo creería; ¿por qué?, pues porque no hacía falta más que ver la evolución de la deuda primada: era demencial.

Pienso que ese modo de hacer fue conocido, permitido, incluso animado por Gobiernos y Bancos Centrales, ¿por qué?, pues porque era el único modo de continuar creciendo, ¡el único!, y el mundo tenía que continuar yendo bien, y proceder de ese modo era el único modo de que continuase yendo bien. Por ello el título de hoy.

Cuando son millones las personas y familias -votantes potenciales- arruinadas como consecuencia directa o indirecta de esos activos, cuando las fuentes del crédito están secas o con un hilillo de bits manando de ellas, cuando la capacidad de endeudamiento está agotada, cuando el desempleo crece y cuando la única salida es añadir deuda a una deuda que no se puede pagar, hay que buscar responsables para mostrar al pueblo que sus gobernantes velan por su seguridad. Responsables, es decir, culpables; víctimas propiciatorias en este caso. Porque, ¿quién demonios va a sentir lástima por esos cabrones de Standard & Poor’s?.

La verdad siempre se halla detrás de un muro muy alto. Si las agencias no hubiesen existido o hubiesen elaborado sus informes con extrema prudencia, parquedad y morigeración, el mundo no hubiese crecido como creció y su población no hubiese sido tan feliz como fue. Esa es la puta realidad: gracias a las agencias el mundo fue bien, aunque ahora se maldiga lo bien que fue y se reniegue de ello.

¿Por qué, si tanto se busca la justicia, no se llega hasta el más negro fondo para investigar si las autoridades financieras sabían y toleraron aquel marasmo?. Porque podrían salir cosas muy feas y muchos nombres de muy arriba implicados en el tinglado, ¿verdad?. Al margen de que una de las cosas que más le cuesta asumir a la especie humana es el hecho de que los lodos actuales proceden de los polvos pasados, sobre todo si aquellos polvos fueron inevitables para construir lo que se construyó.

En cualquier caso, de algo sí fueron responsables las agencias. Escribir en un mail “Ponemos nota a cualquier cosa. Puede estar estructurado hasta por vacas y lo calificaremos igualmente”, como escribió un empleado de S&P (El País 06.02.2013, Pág. 22) es de una prepotencia descerebrada de tal calibre que se sale de escala. Había que hacerlo, vale, ¡pero cállate!; y mails como esos parece que los hay a toneladas. Y curiosamente va a ser la prueba con la que van a empapelar a la agencia. ¿Saben por qué va ser esa la prueba fundamental?, ¡pues porque no hay ninguna otra!. Calculen como está el patio.

Jueves, 27 Diciembre 2012 13:24

Gente, pueblo, población, ciudadanía.

Publicado en Articulos de opinion Escrito por

tirandoNo es la primera vez que hablamos de esto, pienso que tampoco será la última. 

Rescate de países, intervenciones de bancos, deuda pública, recortes de gasto, pero, ¿qué hay de Mr. John Smith o del Sr. Juan Español?, ¿qué pasa con ellos?. El pasado día 17 de Diciembre el Presidente del BCE habló de ‘dolorosos progresos’, dolorosos e inevitables, pero reparen en que todas esas referencias lo son en pronombre neutro y realizadas en oraciones sin sujeto.

Sobre el papel el rol que juega la ciudadanía es decisivo, fundamental, único: cada cierto tiempo vota a unos partidos políticos en unas elecciones de las que surgen unos representantes de ese pueblo en un ámbito nacional o local, o incluso transnacional, y esos representantes hacen y deshacen leyes y normas que afectan al día a día de las personas que han participado en el proceso del que han salido elegidos, y, a su vez, eligen y cesan a cargos que se ocupan de tareas con implicaciones  de enorme alcance. Y la mecánica es esa, existan sesgos determinados por lobbys o no existan.

Es así desde hace décadas y que así fuese costó mucha sangre y muchos sufrimientos, vale, pero una vez esa gente, ese pueblo, esa población, esa ciudadanía que ha hecho posible esa figura denominada democracia, se torna invisible y pierde toda posibilidad de influencia, independientemente de que quienes gobiernan estén siguiendo aquello que prometieron seguir, e independientemente de que quienes votaron lo hicieran muy bien informados de a quien y elegían o no, la figura queda vacía de contenido.

En otras palabras, una vez legitimado alguien o álguienes que deben ser elegidos por una gente, por un pueblo, por una población, por una ciudadanía, esa gente, ese pueblo, esa población y esa ciudadanía se vuelven hoy innecesarios hasta que dentro de los años que marque un texto denominado Constitución, vuelvan a ser necesarios para legitimar a unos nuevos representantes a fin de poner nuevamente en marcha el proceso.

Y todo eso fue calificado de logro porque antes quien decidía era alguien que podía decidir porque recibía en la Tierra parte del poder de Dios por lo que quedaba facultada/o al ser hija/o de otra/o como ella/él, lo que le permitiría facultar a su vez a su descendiente para que perpetuase el proceso. En esas circunstancias, el protagonismo de la gente, del pueblo, de la población, no de la ciudadanía: no existía tal figura, era nulo, tan sólo el de servir a esa figura que gobernaba ‘Por la gracia de Dios’ y a quienes esa figura designaba.

Si analizan los últimos dos mil años de Historia verán que la gente, el pueblo, nunca pintó absolutamente nada porque su significación fue nula. El pueblo sirvió para morir en las guerras que organizaban quienes se disputaban un poder que siempre era limitado; sirvió para contribuir a la riqueza de señores cuyo poder ostentaba alguien a quien se asumía Dios se lo había dado; sirvió para nutrir la acumulación de unos pocos que se habían hecho con unos medios de producción a través, en innumerables ocasiones, de métodos que hoy serían considerados ilegales; sirvió para aclamar a quienes mandaban sin decidir nada porque, ¿cómo iba a poder decidir o simplemente argumentar algo quienes reclamaban pan pudiendo degustar croissants recién hechos?.

Luego, un día, la evolución de las cosas, el devenir de la Historia, y una vez agotado todo el recorrido anterior, hizo que aquel pueblo -hasta hacía unos años lumpen, chusma- convertido ya en ciudadanía, pasase a ser necesario, fundamental a fin de absorber una creciente capacidad productiva de todo a través de su consumo.

Para ello fue preciso que esa ciudadanía se sintiese participe, se notase protegida, y se supiese necesaria, y para ello a esa ciudadanía se le dio la democracia participativa, el modelo de protección social, y un empleo ben remunerado e indefinido. Y, además, se le dio acceso a los medios para financiar ese consumo cuando su salario se demostró insuficiente, y más además, periódicamente se le recordaba lo fantástica y guapa que era. Y como colofón se le vendió la idea de que todo eso lo había conseguido con su lucha y sus reclamaciones.

Ahora todo aquello se ha ido porque aquella forma de hacer se ha agotado, y lo que queda es lo que siempre hubo: unos recursos limitados, y una población que es parcialmente necesaria para hacer lo que sea necesario hacer, con una diferencia respecto al pasado: que una tecnología crecientemente más sofisticada, más barata y más fácil de utilizar, hará cada vez menos necesaria para producir a una ciudadanía que tampoco será necesaria para consumir unos bienes cuya oferta irá a menos porque ninguna falta hará que vaya a más, ni para votar aquello que no haya otro remedio que hacer.

Lunes, 17 Diciembre 2012 09:59

Reflexión.

Publicado en Articulos de opinion Escrito por

santiago‘Reflexión’ no es igual a ‘conclusión’. Está claro, ya, pero …

Todo el planeta en mayor o menor grado pero España, en particular, tiene dos problemas: 1) debe una cantidad total que no puede pagar porque 2) no crece lo suficiente.

Además no puede crecer lo que debería para poder pagar porque el modelo económico del planeta, y en particular el submodelo de España, está agotado.

Pero como lo que se debe se tiene que pagar (a menos que los acreedores digan lo contrario), España ha de imponer una caterva de recortes en su gasto público a fin de, a) de lo que ingresa, reservar -para el pago de los intereses de lo que debe- la cantidad que por tan concepto tenga que abonar, y b) dejar claro que no tienen ninguna intención de no pagar y que está dispuesta a hacer lo que haga falta para hacerlo.

Y los Gobiernos central, regionales y locales van implementando los recortes de gasto, disminuyendo o anulando partidas según una lógica, que debe suponerse correcta, adecuada y consecuente.

El problema es doble: por un lado, y en los bienes públicos, si no se escoge de forma absolutamente correcta a qué y a quienes afectan tales recortes se están creando ineficiencias al gastar menos en partidas que producirían un mayor crecimiento en el futuro; por otro, al dar un proporcionalmente mayor protagonismos a lo privado, tal vez se lleguen a desperdiciar unos recursos escasos al decidir en qué y en quien gasta el propietario de tales recursos no decidiendo de forma eficiente sino movido por otros parámetros: personales, familiares, afectivos, ...

En abundancia, aunque sea supuesta, es fácil decidir; lo realmente complicado es decidir lo conveniente en escasez.

Con un agravante: la eficiencia no distingue entre privado y público.

Lunes, 10 Diciembre 2012 11:19

¿La solución?. Exportaciones, ¡naturalmente!

Publicado en Articulos de opinion Escrito por

billetesLas exportaciones españolas han crecido y mucha gente está muy contenta porque es, dicen quien así piensan, la muestra de que la economía española ha recuperado competitividad, competitividad que ha aumentado por el éxito que ha tenido la devaluación interna que ha acometido España. Sobre esta maravilla maravillosa de las exportaciones españolas varias reflexiones:

1 – Quienes tanto ensalzan el incremento de las exportaciones deberían meditar sobre qué bienes y qué servicios exporta España, es decir, sobre el valor añadido de lo exportado. España exporta Ibizas, no M5s. No es que sea malo producir y exportar Ibizas, pero es que diseñamos, producimos y exportamos cero M5s, y, encima, nadie en España puede decidir absolutamente nada en relación a esos Ibizas que aquí se producen.

Caricaturas al margen (y ojo: España es una potencia en el mundo del automóvil): España produce y exporta bienes de reducido valor añadido, lo que pone de manifiesto una estructura que precisa un volumen y una calidad de inversión muy concreta y una realidad en la que apuesta demasiado al abaratamiento de las condiciones laborales: hoy son más productivas instalaciones agrícolas holandesas que españolas, y hoy se están produciendo deslocalizaciones agrícolas españolas hacia Marruecos; que esto suceda con otros subsectores económicos es cuestión de meses.

2 – España exporta, si, pero las exportaciones españolas están muy concentradas geográficamente: tres regiones exportan el 48,2% del total de lo que exporta España, añadiendo dos más el 67,2% (Catalunya, Madrid, Andalucía, Euskadi y Com. Valenciana), lo que llevaría a adentrarnos en la economía regional y en como se genera el PIB en España. Por otra parte, atendiendo al PIB regional, el peso de las exportaciones en el peso de las economías regionales es variadísimo, oscilando del 43,2% en el caso de Navarra o del 31,6% en el de Euskadi, al 3,2% en el de las Islas Baleares.

3 – España produce y exporta lo que produce y exporta, y lo hace con una productividad muy baja cuyo comportamiento  está totalmente vinculado a la relación entre oferta y demanda de trabajo. Cuando el PIB ha crecido en España, lo ha hecho la demanda de trabajo, a costa de que la productividad decreciese: cuando ‘España fue bien’ fue cuando más se redujo la productividad en España; y al revés, cuando las cosas van mal y la economía no crece o decrece, es cuando la productividad aumenta … a base de que la demanda de trabajo se reduzca y los despidos se disparen en una atmósfera de mantenimiento o crecimiento de la oferta de trabajo

España está ahora aumentando su competitividad a base de reducir salarios y generar desempleo del factor trabajo, es decir, a base de disminuir costes laborales y de forzar a que quienes trabajen hagan más por menos. Y lo hace así porque la economía española es incapaz de aumentar sanamente la productividad: a través de inversión porque el valor de lo que produce España es bajo: del total de exportaciones realizado por España en el 2011, el 24% correspondió a dos partidas ‘Automóviles’ y ‘Combustibles’.

4 – La constatación de lo anterior: la Balanza de Royalties: el grado de cobertura de lo que España ha de pagar como royalties en función de lo que España obtiene por royalties: en el 2000, el 24%; en el 2010, el 34%; lo que cobra cuerpo al observar el porcentaje de las exportaciones españolas que son calificadas como de ‘alto valor añadido’: el 4,92% en el año cumbre del ‘España va bien’, el 2006.

5 – España podrá continuar con este esquema mientras los costes laborales puedan continuar bajando lo que haga falta que bajen y mientras el desempleo pueda continuar amentando todo lo que sea necesario que aumente en función del nivel de cualificación que es preciso que tenga el factor trabajo para hacer lo que España hace. Cierto es que el miedo, el hambre y la represión pueden conseguir mucho, pero todo en esta vida tiene un límite: con la evolución de la capacidad de endeudamiento lo hemos visto recientemente.

6 – Hay quien argumenta, no obstante, que lo importante es que España aumente su competitividad y mejore su productividad, aunque sea a costa de que se empobrezca su población y de que se dispare su desempleo; y si la productividad crece -aunque se de forma sucia- los costes podrán bajar con lo que la competitividad aumentará y las exportaciones irán mejorando. Ya, pero aún dejando a un lado todo lo que haya que dejar a un lado para seguir ese esquema, lo cierto es que a) en un escenario de escasez otros intentarán copiar el método, y b) por muy competitiva que España sea en lo que fabrica, para que España exporte otros han de consumir lo que fabrica España, es decir, este esquema supedita el crecimiento a la dependencia; Alemania y China de eso saben mucho.

España ha recorrido un gran bucle para volver a un sitio parecido del que salió hace unos quince años. Gracias al crédito y a la capacidad de endeudamiento que a España se le concedió España pudo ir muy bien. Compraba de todo en el exterior y financiaba, en el exterior y en el interior, todo lo que se le ocurría. Ahora todo aquello se acabó y España debe volver a donde estaba, pero peor: más pobre, con más paro, con peores expectativas y tocada psicológicamente al saber que ya nunca volverá ‘lo de antes’.

Magistralmente lo ejemplificó Giuseppe Tomasi di Lampedusa en ‘Il Gattopardo’: ‘que todo cambie para que todo siga igual’, aunque aquí tal vez fuese más descriptivo aquello de que ‘Para este viaje no hubieran hecho falta alforjas’. Claro que también es verdad que ‘Que me quiten lo bailao’.

Estamos ante un clásico (1905), es cierto que extrapolarlo al funcionamiento de los mercados financieros de hoy en día puede ser exagerado pero es recomendable, o al menos así me lo parece reflexionar sobre alguno de sus puntos de vista.

 

 "La masa es siempre intelectualmente inferior al hombre aislado. Pero, desde el punto de vista de los sentimientos y de los actos que los sentimientos provocan, puede, según las circunstancias, ser mejor o peor. Todo depende del modo en que sea sugestionada".

 

"El autor hace más de un siglo habla de la razón práctica y de la razón pura así como del fenómeno social como diferente del fenómeno individual".

 

 "Habla de la masa como reunión de individuos dónde predomina el sentimiento antés que el discernimiento".

 

 " La masa es un agregado movido por el sentimiento no por el intelecto".

 

" El sabio y el imbécil se igualan dentro de la masa".

 

" La masa va siempre hacia los extremos".

 

" El individuo puede reaccionar si está fuera de la masa, pués puede razonar y ver con perspectiva, ahora bien, una vez dentro el sentimiento podrá con su capacidad de razonamiento".

 

"Habla de alucinaciones colectivas y da ejemplos de como la facultad de ver correctamente se pierde cuándo se forma parte de la masa".

 

"Por el sólo hecho de que el individuo forme parte de la masa su inteligencia se disipa".

 

" Pocos son los que quedan con espíritu crítico y capaces de formarse una opinión particular basada en sus propios razonamientos".

 

" Concluye diciendo que las observaciones colectivas son las más erróneas de todas y que lo más normal es que ellas representen la simple ilusión de un individuo o de un pequeño grupo que por vía de contagio ha sugestionado a los demás".

 

Reflexión personal: hay que ser crítico con la información que procesamos.

 

Un saludo a tod@s,

 

 

 

 

 

 

Lunes, 03 Diciembre 2012 16:07

¿Comedores sociales?

Publicado en Articulos de opinion Escrito por

ikeaRecibo un mail de un lector. Me incluye un artículo. Reproduzco ambos (Lo siento: no tengo la fuente del artículo):

“Siempre pensé que, por razones humanitarias, habría que intentar “confundir” un comedor social con un restaurante clásico.

IKEA nos da la oportunidad de pasar de un saltito a asumir que ya no somos clase media, somos pobres.

 “Hoy comemos los seis en IKEA por 8 euros”. Autor: Gonzalo Suárez

 Perritos a 50 céntimos, albóndigas a un euro... Personas en apuros recurren a las ofertas de Ikea para comer caliente. Un cliente: «Quien pasa hambre es porque quiere».

La mujer se plantó ante el mostrador de Puri, en la cafetería del Ikea de Murcia, al caer la tarde. En una mano llevaba un billete de cinco euros; en la otra, un repóker de niños hambrientos. Pidió cinco menús infantiles: pasta, yogur y zumo a un euro por cabeza.

- Cocinera, ¡Échanos más macarrones, que tenemos hambre!-, aullaban los chavales.

- Hágales caso. Ellos tienen hambre... y yo no tengo más dinero-, terció la mujer.

La cocinera se conmovió ante la escena. Así que, disimuladamente, sirvió un cacito extra a cada niño. «Eso sí, la madre se quedó sin cenar», recuerda.

La cafetería de Puri, como la de las 18 tiendas de Ikea en España, lleva meses a reventar. Y no sólo de clientes que toman un tentempié mientras amueblan la casa. También hay personas en apuros económicos que combaten el hambre con las ofertas de la empresa sueca. «Desde que empezó la crisis, esto es el no parar», resopla la cocinera.

En Ikea se puede comer todo un día por sólo tres euros. De desayuno, café y un bollo: 50 céntimos. De comida, un menú infantil: un euro. De merienda, un perrito caliente: medio euro. Y, de cena, diez albóndigas con puré de patatas y salsa de arándanos: otro euro. Más barato que cocinar en casa.

De ahí que hayan surgido auténticos expertos en exprimir estas ofertas. Como Israel, de 36 años, y Cecilia, de 28, que visitan dos veces a la semana el Ikea de Alcorcón (Madrid), a los que hoy se ha unido la madre de ella, María Luisa. Por sólo 5,80 euros, cenan los tres: dos raciones de albóndigas, tortitas con nata, más pan, café y refresco. El trío explota todas las rendijas del sistema. El café les sale gratis porque tienen la tarjeta Ikea. El refresco es rellenable, así que comparten un vaso entre todos. Y los días que no hay oferta de albóndigas, se contentan con el menú infantil. «Con eso cenas... Aquí quien pasa hambre es porque quiere».

Así, algunos han convertido Ikea en una especie de comedor social. En el Ikea de Jerez, tres matrimonios con hijos cenan allí casi todos los días.

Piden albóndigas más un refresco para compartir. Los días especiales, añaden un cucurucho de helado para los niños. La familia duerme con el estómago lleno por cuatro o cinco euros.

«Ni McDonald´s puede competir con esto», coinciden Silvia y Rubén, dos inmigrantes mexicanos que cenan albóndigas y refresco de cola en el Ikea de Hospitalet. «Es bueno. Es barato. Y el lugar es cómodo».

Cuando fundó Ikea, Ingvar Kamprad solía decir: «Un estómago vacío no compra muebles». Ahora, la crisis ha falseado esta sentencia. Cada vez más clientes utilizan el atajo semioculto que permite saltarse el laberinto de muebles y plantarse directamente en la cafetería. «Muchos sólo vienen a comer», confirman los sindicatos.

En Ikea no facilitan estadísticas sobre este fenómeno. En cambio, sí que confirman que han modificado su política de precios por la crisis. «Este año hemos reducido los precios de nuestros productos de alimentación más vendidos para que todo el mundo pueda comer comida de calidad a buenos precios», dice Kevin Johnson, director del área de restauración de Ikea.

Seis millones de perritos, 16 millones de albóndigas... Las cifras de ventas son colosales. En total, sus cafeterías facturaron 55,67 millones de euros el año pasado, un 23% más que en 2009. Y eso que han recortado sus precios, lo que significa que el volumen de comida que han servido crece todavía más.

En Alcorcón, nada hace intuir esta tendencia. La clientela parece la de siempre: jóvenes que montan su primer hogar, familias cargadas de muebles...

Pero, entre el gentío, se detecta a los que sólo han venido a comer. El jubilado que rellena el café tres o cuatro veces. El cuarentón que recicla un vaso de la basura para tomar un refresco gratis. Los clientes que remolonean hasta las 17:00, cuando entra en vigor la oferta de las albóndigas a un euro.

Entre los adictos de los meatballs está la familia Navarro-Sayabera. Por ocho euros, cenan seis: el matrimonio (Ana y Juan Jesús), los niños (Marcos e Irene) y los suegros (Rosa y Simón). Entre todos, dan buena cuenta de una ensalada y seis platos de albóndigas.

-¿Por qué vienen a Ikea?

-Mi mujer está en paro. Yo monto ascensores y ya sabes cómo está la construcción...

Hay que ahorrar-, cuenta Juan Jesús.

El fenómeno es cada vez más habitual en España. Aunque, de momento, ha pasado desapercibido. Aquí no se han producido las protestas de Bélgica, donde la patronal de hosteleros invitó a 200 vagabundos a Ikea para denunciar su «competencia desleal». «Tras ver las albóndigas por un euro, la gente tratará los restaurantes normales como ladrones», dijo su presidente.

Muchos restauradores no entienden cuál es el negocio de vender diez meatballs a un euro. Y la respuesta es simple: en realidad, no es un negocio. «Ikea concibe la venta de comida como un servicio, no como una actividad de la que sacar beneficio», explica una portavoz de la multinacional sueca.

Gracias a la cafetería, Ikea consigue que sus clientes se queden más tiempo en su local. Además, los precios ajustadísimos afianzan su imagen low cost.

Tras la paliza de recorrer la tienda, lo último que ve el cliente es un perrito a 50 céntimos.

Pese a estas irresistibles ofertas, las cafeterías de Ikea ganan dinero. O, al menos, no lo pierden. «Teniendo en cuenta que en 2011 se vendieron 16 millones de albóndigas, en raciones de 10, 15 o 20 unidades, no es difícil entender que los grandes volúmenes permitan generar lo suficiente para pagar los costes de estructura», explican en Ikea.

Pero esta jerga de MBA no está en la mente de las personas en apuros que visitan sus instalaciones. En el Ikea de Badalona, por ejemplo, un hombre demacrado almorzaba todos los días dos perritos calientes y varios vasos de refresco.

-Señor, que esto no es sano-, le decía la responsable del tenderete.

-Ya, hija, pero no puedo permitirme otra cosa.

Hace semanas que el cliente no aparece a su cita diaria. «Estoy preocupada», admite la camarera.

De vuelta a Murcia, Puri recuerda a la pareja que pidió cuatro raciones de albóndigas: dos para comer en el momento, otras dos para un tupper. O el matrimonio de ancianos que, avergonzados, le pidieron comida gratis. «Saqué dinero de la taquilla, me puse a la cola y les invité a cenar...», recuerda. «A veces, este trabajo te parte el alma»”.

Mi respuesta:

“En cualquier caso y por mucho que digan los responsables de Ikea, pienso que cuando pusieron en marcha las cafeterías con esos precios en sus tiendas ni por lo más remoto pensaron que iban a servir para alimentar a personas pobres que no iban a comprar nada; de todos modos la idea, sigo pensando, no es mala: desarrollan una imagen social que atraerá a clientes que sí comprarán”.

Si, también por esto: ya estamos aquí. Y recordé “They Shoot Horses, Don't They?” (Sydney Pollack, 1969), aquel film ambientado en la miseria de la Depresión y que recoge los maratones de baile en los que una pareja ganaba un puñado de dólares y en los que se podía estar bajo techo y alimentado mientras se aguantaba el ritmo. Aquí el film se exhibió con el título de ‘Danzad, danzad, malditos’.

Página 1 de 9

Copyright por Inveuro.com © 2013. Todos los derechos reservados.

Top Desktop version